0.Lluvia de
ideas: Qué entiende el grupo-clase por el concepto de Metafísica.
Actividad 1.Visualicen el siguiente VIDEO y extraigan la ideas principales.
1 .La metafísica y el
estudio del ser
¿Cuál es la esencia
de las cosas?
¿Qué tipo de cambios
pueden experimentar las cosas sin dejar de ser lo que son?
¿Eres la misma persona que eras hace 10 años?
¿Existen otras entidades, además de los objetos
físicos que podemos percibir con nuestros sentidos? Los números, las
cualidades, los hechos, Dios…
¿Podemos decir que
existen del mismo modo que decimos que existe una mesa?
¿Somos los seres humanos meros objetos físicos
o, en cambio, existe algo en nosotros que sea no-físico?
¿Qué significa ser consciente? ¿Qué significa
que un hecho sea causa de otro hecho?
¿Un hecho del presente puede modificar el
pasado? ¿Existen las leyes de la naturaleza?
¿Por qué hay algo en lugar de nada?
¿Existe la justicia?
¿Existe el amor? ¿Qué es el amor?
2.Metafísica:
Hay una rama de la
filosofía que trata de responder estas difíciles cuestiones. Es una rama un
poco extraña y difícil y, para algunas personas, ni siquiera existe. Se puede
decir que la metafísica es una“ciencia buscada”, un saber anhelado por la
humanidad, pues trata cuestiones que todas las personas nos hacemos pero que,
lamentablemente, no podemos llegar a responder de un modo definitivo, pues sobrepasan
nuestras facultades cognoscitivas.
La metafísica se
ocupa de una gran variedad de preguntas muy generales acerca de la estructura
del mundo. Su interés no es tanto cómo podemos llegar a conocer esa estructura
del mundo ( de lo cual se ocupa, sino de esa estructura del mundo en sí.
La metafísica trata
de estudiar aquello que está en el mundo y cómo es a un nivel general muy
amplio y abstracto. Aristóteles define la
metafísica, aun sin usar esa palabra, como la “ciencia que estudia el ser en
tanto que ser”.
Actividad 2: Lectura de los puntos 1.2 de la Unidad y puesta en común de las cuestiones que se expuestas. Actividad 4.
Define el termino metafísica y ponlo por escrito.
Actividad 5. Visualicen el vídeo y contesta
1.¿Con qué nombre podemos referirnos también a la Metafísica?
2.¿De qué se encarga la Metafísica?
3.¿Según Kant en que temas se basa la metafísica?
4. Pon por escrito la historia de la Metafísica según lo que han visto en el vídeo? VS VÍDEO.1
3.Origen
del término
Se dice, y se acepta
tradicionalmente, que fue Andrónico de Rodas (siglo I a. C.). quien acuñó el término
metafísica.
Cuenta la leyenda
que, al ordenar los libros de Aristóteles, Andrónico se encontró con una serie
de obras inclasificables, ya que no trataban cuestiones de filosofía natural,
ni de lógica, ni de ética.Decidió colocar estos libros a continuación de los
libros de física (decisión que no debió de ser casual) y agruparlos bajo un
mismo título que hiciese referencia al lugar que ocupaban en la biblioteca;
esto es, τὰμετὰτὰφυσικά [tá metá tá
physiká], es decir, “los que están
detrás de la física” o, más exactamente, “las cosas que están detrás de las
cosas físicas”. Detrás o “más allá”.
En definitiva, según
nos indica el propio nombre, la metafísica será un estudio o saber de la
realidad, pero de la realidad entendida, no como lo hace la ciencia, sino en un
sentido más amplio y profundo.
4.La
realidad
¿Qué es la realidad?
¿Qué es real? Una definición intuitiva de la realidad nos llevará a decir que
la realidad está constituida por el conjunto de todo lo que existe o es. Esta
afirmación, por otra parte, no deja de ser problemática, pues: ¿existen los
unicornios? ¿y los dragones? ¿y el amor? ¿y la belleza o la justicia, existen?;
aunque no podamos verlos a simple vista, ¿existen los átomos de la misma manera que existen los
árboles o los caballos?Responder a estas
preguntas no es fácil pues, aunque parece claro que los unicornios o los
caballos no existen de la misma
manera, tampoco podemos negar que ambos tienen algún tipo de existencia.Clarificar y precisas
estas intuiciones que tenemos acerca de la realidad ha sido, desde siempre, una
de las pretensiones
fundamentales de la metafísica, por lo que contamos con muchas y diversas
teorías acerca de ello. Por el momento, nosotros vamos aquí a señalar, de modo
general, dos concepciones
básicas de la realidad:
● En
un sentido restrictivo, la realidad es todo aquello que nos rodea y de lo que
podemos tener experiencia; bien porque se trate de
seres observables por los sentidos (árboles), bien porque puedan observarse gracias a
instrumentos como microscopios o telescopios (átomos, planetas), o porque podamos constatar
su existencia (ley de gravitación universal).Esta concepción de la realidad coincide con
la concepción científica de la realidad física o material.
● En
un sentido amplio, se considera que no solo tienen existencia los seres
materiales y observables de la ciencia, sino también
realidades subjetivas que conocemos íntimamente (sentimientos, ideas, creencias, …),
productos culturales, (personajes literarios, mitológicos…), realidades inmateriales
o espirituales (la mente, Dios, la libertad, la justicia…). Incluso, se puede
considerar real la esencia misma de las cosas; esto es, aquello que no podemos observar pero que dota
de sentido a la realidad material. Por ejemplo, ¿qué es el amor? Una
posible respuesta -restrictiva- sería la siguiente: “la concentración de las hormonas oxitocina y
vasopresina, que actúan sobre numerosos sistemas del interior del cerebro, interactuando sobre todo con
el sistema de recompensa dopaminérgico y pudiendo estimular la liberación de dopamina por el
hipotálamo. Las víasdopaminérgicas activadas durante el amor romántico crean una sensación
placentera gratificante”. Pero, ¿nos parece suficiente esta explicación?.
Sobre el amor los filósofos y filósofas
han reflexionado mucho. El primero que utilizó la idea del amor en un sentido cósmico-metafísico
fue Empédocles de Agrigento ( 495-444 a. C. ), que consideró el amor y el conflicto o lucha (odio)
como principios de unión y separación de los elementos que constituyen el universo.
En Platón , por otro lado, el amor a
las cosas particulares y a los seres humanos particulares no es sino un reflejo, una participación, del amor
a la belleza absoluta, que es la idea de lo Bello en sí.
“Bajo la influencia del verdadero y
puro amor, el alma asciende hacia la contemplación de lo ideal y eterno. Las diversas bellezas -o
reflejos de lo bello- que se hallan en el mundo son usadas como peldaños en una escalera que lleva a la
cumbre, la cual es el conocimiento puro y desinteresado de la
esencia de la belleza”.
El estudio del
ser
La metafísica es, pues, un tipo de
saber más global y ambicioso que el científico, porque trata también de dar cuenta de aquellos aspectos de
la realidad que, por no ser observables, quedan fuera de las
consideraciones científicas.
Aristóteles describe este saber -esta ciencia buscada-, como hemos visto, con las siguientes palabras: “hay una
ciencia que estudia lo que es, en tanto que algo que es, y los
atributos que, por sí mismo, le
pertenecen”.
¿Qué significa la expresión “lo que
es”? Desde luego que todo esto suena un tanto extraño. Aristóteles explica en el Libro IV de
la Metafísica que “la expresión ‘algo que es’ se dice en muchos sentidos, pero en relación con una sola
cosa y una sola naturaleza”. Es decir: para Aristóteles hay varias formas de “ser”, pero todas
ellas se refieren a una forma primordial de ser, al “ser” propiamente dicho: lo que él llama la substancia o
entidad.
La substancia (la “entidad”) es el
“ser” propiamente dicho. Aristóteles reprocha a su maestro
Platón el haber afirmado que lo verdaderamente real -el “ser”propiamente dicho o la substancia- era
la Idea (esas Ideas que, como mencionamos en el tema y comentaremos luego en este-, existen
“separadas” de las cosas individuales). Para Aristóteles, substancias son únicamente los
individuos concretos, como Sócrates, esta oliva o esta mesa.Aún así,
Aristóteles concede también la
existencia de lo que llama “substancias segundas” (las especies y los géneros: “hombre”, “animal”, “oliva”,
“árbol”…): sobre ellas -y no sobre los individuos particulares trata la ciencia. Los individuos perecen y
solo la especie y el género subsiste; y la ciencia estudia lo universal y no lo particular. Pero
estos “universales” no existen “separados” de las substancias (como las Ideas platónicas), sino únicamente
en ellas. En definitiva, para Aristóteles la substancia primera es lo verdaderamente real.Pero, para Aristóteles, hemos dicho,
“la expresión ‘algo que es’ se dice en muchos sentidos”; es decir: para Aristóteles hay varias formas de
“ser”. La primordial es la substancia (el individuo concreto) . Las otras formas de “ser” son
modificaciones o accidentes de la substancia: cantidad, cualidad, relación,lugar, tiempo, posición, estado, acción
y pasión. Los accidentes, para existir, deben apoyarse en la
substancia. Si, por ejemplo, decimos
que Juan está sentado, Juan sería la substancia y estar sentado un accidente de esa substancia. Otros
ejemplos de accidentes serían: Juan tiene 30 años (cantidad), es novio de María(relación), está en su
casa ahora (lugar y tiempo), está viendo la tele mientras María le acaricia la cabeza (acción y pasión -de
pasivo, de recibir algo-), etc. Pero, como parece evidente, lo más importante, lo esencial, es la
substancia (Juan).
La substancia (o “entidad”) y los
accidentes son los “géneros supremos” del ser. Aristóteles los llama“categorías”.
Orientaciones
de la metafísica
Las distintas teorías metafísicas, a la
hora de categorizar racionalmente lo real, adoptan orientaciones diferentes. Bajos los rótulos monismo y
pluralismo se engloban teorías que responden a la pregunta por la realidad afirmando que:
● Por
encima o por detrás de las aparentes diferencias, todas las cosas vienen a
consistir en ser de una misma naturaleza, reducirse a
algún elemento fundamental o ser modos de una única y misma sustancia (monismo);
● O bien respondiendo que entre las cosas que hay se da una irreductible diversidad
de naturaleza, esencia o sustancia, de
manera que haya que hablar de una radical heterogeneidad entre ellas (pluralismo– El monismo en metafísica afirma,
pues, que solo hay una especie de realidad de las que todas las restantes “aparentes” realidades serían
manifestaciones o modificaciones. A dicha realidad las demás realidades tienen que ser reducidas en
última instancia.
● Las
posturas monistas mantenidas en la historia de la filosofía pueden ser
reducidas al“materialismo” o al “espiritualismo“,
según en qué se ponga lo primario y el principio de todas las cosas, es decir, en la
materia o en el espíritu.
● Tanto
el monismo materialista como el monismo espiritualista pueden a su vez ser
entendidos de distintas maneras, según lo que se
entienda en cada caso por “materia” (hay un
materialismo mecanicista, dialéctico,
histórico, etc.) o por “espíritu”.
– El pluralismo, por su parte, afirma
la diversidad esencial e irreductible de sustancias: se considera que los principios de la realidad son
múltiples.
2. Metafísicas
espiritualistas: ¿qué es el espiritualismo?
Existen una serie de fenómenos que
pueden llevarnos a pensar que existe un tipo de realidad distinta a la realidad que nos muestran nuestros
sentidos. Pensemos en nosotros mismos haciendo introspección ,es decir, mirando nuestro propio
interior y nuestro propio estado de ánimo: ¿qué es lo que hay ahí dentro? Podemos llamar a eso que
experimentamos nuestras vivencias, nuestros sentimientos. A esas vivencias y a esos sentimientos solo
tengo acceso yo. Es cierto que, mientras yo estoy feliz o melancólico, ciertos procesos ocurren
en mi cabeza con mis neuronas; es cierto,también, que alguien puede intentar -y conseguir- manipular
mis sentimientos y mis creencias internas; es cierto, también,que puedo consumir determinadas
substancias o fármacos que modifiquen esa vivencia interna mía;pero eso que yo siento, esa vivencia
interna mía, es solo mía y a ella solo tengo acceso yo. Eso que yo siento puedo intentar transmitirlo
aproximadamente con palabras o con arte. De hecho, la comunicación entre seres humanos es
posible porque presuponemos que nuestras vivencias son similares; pero esto es algo que no
puede comprobarse, pues nadie puede“meterse dentro de mi cabeza” para experimentar lo que yo
estoy experimentando. Mi vivencia es solo mía, solo yo tengo acceso a ella. Este hecho, por ejemplo,
ha podido llevar a pensar que “hay algo diferente” dentro de nosotros; algo diferente a la realidad
objetiva y material exterior; algo radicalmente subjetivo que, tal vez, sea inmaterial, espiritual.
Es difícil definir la postura
espiritualista. Pero podemos intentarlo: si piensas que la realidad exterior que percibimos por nuestros sentidos es
solo una apariencia, una ilusión producida por nuestra particular y deficiente capacidad de
experimentar el mundo; si estás convencido de que, por debajo de las confusas y cambiantes apariencias,
existe una realidad auténtica que, a pesar de no poderse captar por los sentidos, constituye el
verdadero soporte de la información que nos transmiten…
Si estás convencido de que eres algo
más que un cuerpo y un cerebro. Si piensas que tus ideas, sentimientos y creencias no se pueden
identificar con estados neurofisiológicos de tu cerebro, porque tú eres algo más que conexiones
nerviosas y materia. Si piensas que lo que verdaderamente eres, tu identidad como persona, es tu mente o
tu alma y que, además, esta es lo más valioso que tienes, aquello que garantizará tu
supervivencia más allá de tu cuerpo…
Si crees que debe de haber algo más. Si
las explicaciones de la ciencia no te dejan del todo satisfecho porque necesitas creer en la existencia
de algo más que dé sentido a nuestras vidas y al mundo. Si crees que existe un Dios o un principio
que es la causa y la razón de todo lo que hay…
Si compartes alguna de estas ideas,
entonces puedes considerarte espiritualista, ya que contemplas la existencia de una realidad que no se
puede identificar o reducir a la realidad física o material, ya sea la esencia inmaterial de las cosas, la
mente o Dios.
Entonces, ¿qué es eso del
espiritualismo? No es algo fácil de definir, pero lo podemos intentar. Bajo la etiqueta de espiritualismo o
metafísicas espiritualistas se agrupan teorías que sostienen que, por debajo de la realidad material de la
que tenemos experiencia, existe una realidad espiritual que le da sentido. Ahora bien, ¿en qué consiste
esa realidad espiritual? Las diferentes maneras de responder a esta pregunta nos lleva a hablar de
diferentes planteamientos espiritualistas. Algunos
planteamientos espiritualistas: el idealismo platónico, la realidad sustancial cartesiana, el absolutismo
hegeliano .
El idealismo
platónico
Platón no solo defiende la existencia
de una realidad espiritual más allá de la material, sino que mantiene su primacía respecto a esta.
Este mundo en el que habitamos, imperfecto y cambiante,imprevisible, es tan solo una sombra,
un pálido reflejo del mundo ideal. La primera realidad o mundo
de las ideas está formado por ideas
eternas (ni nacen ni mueren), inmutables (no cambian) y perfectas.
Hay Ideas de todas las cosas (el
cabello, el barro, …), Ideas morales (el Bien, la Justicia, …), estéticas (la Belleza), matemáticas (Unidad, …),
etc. Estas Ideas constituyen la auténtica realidad, el Ser, y son imperceptibles por los sentidos, pues
solo puede captarlas el entendimiento.
Las Ideas son “esencias”, es decir, aquello
por lo que una cosa particular es lo que es. Así, porejemplo, la Idea de belleza es la
Belleza en sí, esto es, aquello por lo que las cosas bellas son bellas.
Estas Ideas existen separadas de las
cosas particulares (no como, como hemos visto, ocurre en el pensamiento de Aristóteles, donde los
“universales” existen únicamente en las substancias).
El objeto de la ciencia solo pueden ser
las Ideas; por otro lado, los gobernantes han de ser filósofos que se guíen, no por su ambición
política, sino por ideales (las Ideas) transcendentes y absolutos.
Entre las Ideas y las cosas hay una
relación de participación o imitación: las personas y las acciones que consideramos justas, por ejemplo,
lo son porque participan de la Idea perfecta de Justicia.
La teoría implica, pues, una
duplicación del mundo: por un lado, el mundo visible de las cosas particulares; por otro, el mundo
inteligible de las Ideas. Esta duplicidad es alegorizada bellamente en el famoso “mito de la caverna” (República,
VII): el mundo irreal de las sombras, el mundo real dela luz solar.
La realidad
sustancial cartesiana
Descartes es, también, uno de los
representantes históricos del espiritualismo, puesto que se opone al reduccionismo material y pone el
“cogito” como punto de partida del filosofar. Para él solo hay tres
substancias que podemos afirmar que
tienen existencia por sí mismas y que no dependen de otra realidad para existir. De ellas, solo
una tiene naturaleza material. Pero, antes que nada, ¿qué es eso del“cogito”?
René Descartes (1596-1650) tiene la
osada ambición de querer fundar una nueva filosofía, mejor y más cercana a la verdad que las
anteriores. Pero para fundar una nueva filosofía, afirma, es necesario basarse, únicamente, en evidencias
absolutas, en ideas “claras y distintas”. ¿Cómo proceder?
Descartes escoge el camino de la duda:
dudar de todo para ver si queda algo que resista a toda duda,algo de lo que no se pueda dudar y sea
cierto. Así, Descartes se pone sistemáticamente a dudar de todo: duda de la información que le proporcionan
sus sentidos, de su capacidad de razonar, de si está dormido o despierto… y dudando,
dudando, llega a una primera verdad de la que no puede dudar: no puedo dudar de que dudo, es decir, de
que pienso. Y, si pienso, es que soy. Así: pienso luego existo(en latín, cogito, ergo sum).
Descartes emplea como sinónimos las
palabras “substancia” (substantia) y “cosa” (res). Lo propio de la substancia es la existencia
independiente: la substancia no necesita de nada más que ella para existir.
De esta definición se sigue que sólo
Dios es substancia, puesto que las criaturas necesitan de Dios para existir. Por eso Descartes dice
que el concepto de “substancia” no se refiere del mismo modo a Dios que a las criaturas. Tres son las
substancias que concibe Descartes:
● Res
cogitans: substancia pensante o alma. Su esencia o atributo es el pensamiento
y, aunque es una substancia imperfecta, posee una
potente arma: la razón
● Res
extensa: substancia material. La forman todos aquellos seres que tienen una
localización espacio-temporal y que están sometidos
a las leyes de la física.
● Res
infinita: substancia divina o Dios. Descartes descubre en su alma una idea
singular: la idea de perfección. ¿De dónde procede
tal idea? No puede haber sido construida por mí mismo, ni venir de fuera, ya que ni yo
ni las cosas del mundo somos perfectos: tiene que ser
una idea innata, puesta en mí por un
ser que realmente sea perfecto: Dios. Dios, por tanto,existe . Ontológicamente (en relación
al ser) es la realidad suprema y es la que garantiza nuestro conocimiento sobre la realidad.
En sentido estricto, es la única que propiamente merece el calificativo de substancia,
ya que es la única que no ha sido creada por nadie y que existe por sí misma.
El absolutismo
hegeliano
El sistema filosófico de Georg Wilhelm
Friedrich Hegel (1770–1831) (Jorge Guillermo Federico Hegel) puede entenderse como la
culminación o radicalización del espiritualismo, puesto que Heno parcela la realidad en diferentes
mundos o substancias, sino que considera una sola realidad que es pensamiento, idea o espíritu. Hegel construye un inmenso sistema en
el que se ordenan todos los conocimientos de su época. Para este autor, la filosofía debe englobar
todo lo que es, comprender lo real en su totalidad,pensar la historia y pensar todas las cosas Hegel llama a esta realidad total
Espíritu absoluto, porque contiene en sí la totalidad de lo real. Sin embargo, este Espíritu o totalidad no
nos es dado de una vez, desde el principio, sino que es el producto final de un proceso dinámico
de maduración, al que Hegel denomina dialéctica .
Este proceso histórico o dialéctico
consiste en la confrontación superación de los contrarios, de las contradicciones de la realidad, que
finalmente se reconcilian. El final de este proceso, la finalidad de todo acontecer histórico, es el
Espíritu absoluto, es decir, la autoconciencia, el conocimiento total, por el cual la humanidad será más racional
y, por tanto,más libre.
La obra de Hegel es tan compleja y rica
que es completamente imposible expresarla en unas pocas
líneas. Lo mejor es acercarse uno mismo
a ella, aunque sea poco a poco.
– Problemas del
espiritualismo
Las variadas tesis espiritualistas
plantean muchos problemas desde distintas perspectivas. Desde el punto de vista epistemológico, por
ejemplo, surge el problema de que, mientras que de la realidad material poseemos experiencia
sensorial, base del conocimiento común, incluso del conocimiento científico, no queda clara la forma de
acceder a realidades como Dios o la mente.
Por otro lado, y desde el punto de
vista ontológico, al predicar la existencia de distintos tipos de realidades (el mundo ideal y el mundo
material en Platón o las tres substancias en Descartes), se hace necesaria la explicación de la relación
que hay entre estas realidades: debe de haber alguna relación entre la esencia de las cosas (las
Ideas) y las cosas mismas, o entre la mente (substancia pensante) y el cuerpo (substancia extensa). Este punto
no parece quedar demasiado claro.
3. Metafísicas
materialistas: ¿qué es el materialismo?
Definir en qué consiste la materia o lo
material no es algo fácil. En una primera aproximación general, la materia es aquello de lo que están
hechas las cosas que percibimos por los sentidos (aquello que
vemos, oímos, tocamos, olemos o
saboreamos). A pesar de la diversidad de cosas que podemos observar, decimos, por lo que nos han
enseñado en la escuela, que la realidad está compuesta, “en el fondo”, por átomos y estos, a su vez,
por partículas subatómicas , las mismas para todas las cosas, que,
sin embargo, no resultan ya
directamente accesibles a nuestros sentidos.
Desde la filosofía se ha entendido la
materia, fundamentalmente, como sustrato de los cambios (algo que puede llegar a ser numerosas cosas
potencialmente), como elemento del que se componen las cosas y como aquello que se percibe por
los sentidos.
Pero, ¿qué es ser materialista? De
nuevo, no se trata, en absoluto, de una cuestión fácil ni exenta de polémica. Además, no hay un solo tipo
de materialismo. Pero bueno, vamos a tratar de señalar algunas notas que pueden servir para definir
una postura materialista.
Un materialista es alguien que solo da
crédito a los conocimientos probados que proporcionan las ciencias; para un materialista, lo
único seguro y garantizado es aquello de lo que tenemos experiencia.
Los seres humanos, para un
materialista, son, tal vez, un animal más, al que la evolución ha dotado de un complejo y sofisticado instrumento
llamado cerebro, responsable de todas nuestras ideas,creencias, sentimientos… Es una ilusión
pensar que somos algún tipo de seres privilegiados, dotados
de un alma inmortal independiente de
nuestro cuerpo. Un materialista, en principio, no cree en la existencia de un ser superior, sea este
como sea, que es la causa y la explicación de todo lo que nos rodea.
Bajo la etiqueta “metafísicas
materialistas” englobamos a algunos heterogéneos pensadores que niegan la existencia de realidades de
tipo espiritual o, al menos, conceden primacía a la realidad material.
– Algunos
planteamientos materialistas: el atomismo clásico, el materialismo histórico:
El atomismo
clásico
Los atomistas griegos, Demócrito de
Abdera (aprox. 460-370) y su maestro Leucipo , fueron precursores de la moderna teoría
atómica, planteando que toda la realidad se reduce a átomos y vacío.
El mundo consta de infinitas partículas
indivisibles ( por eso reciben el nombre de “átomos” ), sólidas y llenas, inmutables. Todos los átomos
son esencialmente iguales, y solo difieren en la figura, el tamaño y la posición. Todo lo que existe son
combinaciones de átomos y vacío. Los cambios que observamos en la naturaleza son fruto de la
reconfiguración de estos conglomerados de átomos, y dichos cambios son posibles gracias a la existencia de
vacío (espacio entre átomo y átomo). Los átomos se mueven
libre y espontáneamente. Por eso, el
modelo físico atomista no necesita recurrir a dioses que expliquen lo real ni sus transformaciones.
Materia, vacío y movimiento: eso es todo. Una explicación de este tipo se denominará más tarde
mecanicismo .
El materialismo
histórico
El materialismo de Karl Heinrich Marx
(1818-1883) es bastante complejo y no consiste en la simple afirmación de que “todo es materia”. El
materialismo de Marx parece tener una significación polémica y práctica: se opone tanto al idealismo
de Hegel (pues Hegel parece haber convertido al hombre en puro espíritu, en lugar de considerarlo
como un ser real, concreto y sensible), como al materialismo“clásico” (aquel que parece reducir la
materia a leyes mecánicas).
Para Marx el ser humano no es un ser
contemplativo, sino un ser activo que transforma la Naturaleza.
El mundo que nos rodea es un producto
histórico, es el resultado de la transformación que las generaciones precedentes han realizado.
El amigo y compañero de Marx, Friedrich
Engels (1820-1895) , definió el materialismo histórico como “la concepción de la historia universal
que ve la causa final y la fuerza propulsora decisiva de todos los acontecimientos históricos
importantes en el desarrollo económico de la sociedad, en las
transformaciones del modo de producción
y de cambio, en la consiguiente división de la sociedad en distintas clases y en las luchas de
estas clases entre sí”.
Marx considera que la historia y todo
proceso humano o natural tienen causas materiales. No es el espíritu, la conciencia o el
pensamiento el que en su desarrollo conforma la realidad y la historia. En otras palabras: no es la ideología, las
creencias, las teorías… las que determinan la forma de vida (la realidad material), sino que, al
contrario, son las condiciones materiales de vida de un momento concreto (los medios de producción, las
relaciones de producción) las que determinan la ideología imperante.
– Problemas del
materialismo
La cuestión del materialismo no es
fácil y afirmar la existencia de una realidad material es tan problemático como afirmar la existencia
de realidades espirituales ¿Cómo demostrar o conocer su
existencia? Nuestras sensaciones son
subjetivas, son estados mentales: ¿qué nos hace pensar que están provocadas por una realidad material
independiente de nuestra mente? Acerca de esta relación no es
posible experiencia alguna y, por lo
tanto, no es posible conocimiento alguno.
Por otro lado, dependiendo de el
materialismo que se trate, puede darse asociada al mismo una concepción mecanicista según la cual
todos los sucesos del mundo responden a inalterables leyes causales. Pero si, por ejemplo, incluso
nuestro comportamiento puede ser explicado y previsto por referencia a su causa, ¿dónde queda la
libertad humana?
Con respecto al problema mente/cerebro,
para el materialismo mente y cerebro serían la misma cosa:todos nuestros estados y procesos
mentales (como, por ejemplo, el enamoramiento, el recuerdo de un
momento de mi infancia, etc.) son
identificables con con estados neuronales del cerebro. Pero este problema sigue sin estar resuelto de
modo evidente.
4. Actualidad de
la metafísica
La explicación metafísica de la
realidad no se agota, ni mucho menos, en la exposición que hemos hecho aquí. Quedan muchos autores y
problemas importantes sin ni siquiera mencionar. En cualquier caso, si al menos algo ha quedado claro
acerca del tipo de aproximación a la realidad que pretende
realizar la metafísica, el esfuerzo
realizado en ver y pensar este vídeo/tema no ha sido en vano.
La metafísica está en crisis. Aunque
siempre, en el fondo, lo estuvo. La razón de ello se debe, tal vez, a la osada pretensión de esta rama de
la filosofía: si la metafísica pretende ser una teoría general de la
realidad, parece que ya los saberes
científicos y técnicos realizan mejor esa pretendida función. O al menos, estos saberes parecen favorecer
el progreso y hacernos la vida más cómoda, fácil y larga. ¿No
es, pues, la metafísica una pretensión
y un esfuerzo inútiles? Tal vez lo sea.
Pero, ¿para qué surgió este saber? La
metafísica, surgida con la filosofía, nació probablemente como esfuerzo intelectual para orientarnos
en el mundo, para saber estar en la realidad, como una tendencia
natural hacia la verdad, como una
respuesta a un anhelo humano por la felicidad. ¿Alguien cree, verdaderamente, que podamos algún día
dejar de hacernos preguntas metafísicas, preguntas acerca del
sentido último de nuestra propia
existencia?
Tarea final:Realiza estas cuestiones que te ayudaran a repasar lo contenidos que has descubierto en esta unidad.
Posteriormente entregar al profesor para poner nota
1. ¿Qué es la metafísica? ¿De qué tipo
de cuestiones se ocupa? Formula algunas preguntas
metafísicas.
2. ¿De dónde proviene el término
“metafísica”?
3. ¿Qué es eso de la realidad? ¿Qué
podemos entender por “realidad en sentido restrictivo” y
“realidad en sentido amplio”?
4. ¿Cómo aborda Aristóteles el estudio
del “ser”?
5. ¿En qué consiste el “espiritualismo”
como postura metafísica? Explica el planteamiento de, al
menos, un autor considerado
espiritualista.
6. ¿En qué consiste el “materialismo”
como postura metafísica? Explica el planteamiento de, al
menos, un autor considerado
materialista.
7. ¿Crees que la metafísica tiene
futuro como saber -o intento de saber-? Argumenta tu
respuesta.
8. ¿Cuál es tu postura metafísica
propia? Descríbela en una breve redacción. Los trabajos de esta tarea final ,pueden incluir imágenes y textos que el grupo considere necesario para explicitar sus respuetas.
FUENTES principales para la elaboración
de los apuntes:
Juan Méndez Camarasa et al., Filosofía 1 ,
Edebé, Barcelona, 2016
Qué entendemos por Modernidad? En primer lugar, desde nuestros días, la Edad Moderna estaría situada entre la Edad Media y la Contemporánea. Pero es desde la segunda mitad del siglo XV cuando se comienza a utilizar el concepto de Edad Media para señalar un segundo período, ya superado, de la historia de la humanidad. El advenimiento de la Modernidad es, sin embargo, un lento proceso, que dura siglos; el Renacimiento, como hemos visto, sería ese primer paso, el que marca la separación con la época posterior.
Por Modernidad entendemos, por lo tanto, una serie de rasgos, de características, que definen a dicho periodo, y que suponen una cierta ruptura, la aparición de un nuevo clima intelectual. Hitos históricos como el descubrimiento de América, la invención de la imprenta, el fortalecimiento de la burguesía, la escisión de la Iglesia a partir de la Reforma impulsada por Lutero y el progresivo distanciamiento entre poder político y poder religioso, entre razón y fe, pueden ayudarnos a comprender el espíritu de la época moderna.
Siguiendo la tradicional distinción de Karl Löwith, podríamos decir que los tres grandes periodos de la historia del pensamiento vienen marcados por la supremacía de un tema en cada uno de ellos: así, muy a grandes rasgos, podríamos decir que el mundo griego se ocupó de la Physis, de la Naturaleza, la Edad Media tomó como referencia la idea de Dios, y la Modernidad, en cambio, se definiría por la aparición del Humanismo. el mundo cultural propio del Barroco, donde es posible observar la importancia dada al ser humano, a diferencia de la época anterior (sobre todo en el desarrollo apoteósico de la pintura barroca, y, en especial, en los retratos).
ACTIVIDAD 1:¿QUÉ ENTEDEMOS POR MODERNIDAD?
El racionalismo .Características generales.
La Razón es, para Descartes, la única que puede llevarnos al conocimiento verdadero. De ahí el nombre de esta corriente de pensamiento. Según esto, con las capacidades naturales y operaciones propias de la razón nos bastaría para conocer todo aquello que podemos conocer.Hay por lo tanto una fe absoluta en la razón como motor y guía del conocimiento (y por contra, como veremos, casi un desprecio absoluto por los sentidos como fuente del conocimiento).
La divergencia de opiniones entre los hombres sólo se explica por el mal uso que hacemos de la razón. Y esto pone de manifiesto, además, la necesidad de un método para dirigir correctamente a la razón misma, y con ella a los hombres.
La ciencia moderna, que culminará posteriormente en la obra de Newton, es la empresa racional más importante que cabe en la historia de la humanidad. Su desarrollo permitirá la acción transformadora del hombre sobre el mundo, sobre la Naturaleza. Pero en esta época filosofía y ciencia se dan la mano. Como fruto de las mismas corrientes sociales que generan el mercantilismo y el estado absolutista, la filosofía pondrá el acento en la Razón, única, objetiva, universal. La idea del Método es la plasmación de este pensamiento: el ideal matemático trasladado a la vida misma, al ejercicio del pensamiento en acción, a aquello que nos define como seres humanos y nos diferencia de los animales.
La filosofía racionalista es precisamente el ejercicio correcto de la Razón, la pureza del pensamiento sin ataduras, en pleno ejercicio de sus facultades. La confianza absoluta en el poder de nuestra mente nos lleva, en el ambiente triunfalista del Barroco, a una concepción del ser humano en toda su complejidad, pero alejándonos de sus pasiones y emociones. Por ello la teoría del conocimiento es el punto central, la clave de la filosofía en la época moderna.
ACTIVIDAD 2: CARACTERÍSTICAS DEL RACIONALISMO.
René Descartes.Vida y obra
Como acabamos de ver, René Descartes fue, además de un gran filósofo, matemático y físico. Su pensamiento influyó poderosamente en la historia de la ciencia y marcó de manera decisiva la visión misma del ser humano de los autores posteriores.
Nacido en la ciudad francesa de La Haye en 1596, fue enviado a estudiar al colegio de La Flèche, donde recibió una educación clásica y a la vez científica. Después cursó estudios de derecho en la Universidad de Poitiers. En 1618 decidió dedicarse a la carrera militar (estuvo en la Guerra de los Treinta Años). Tras dejar la vida militar se traslada a París, donde en 1628, escribe las Reglas para la dirección del espíritu, su primera obra importante. En 1629 se instala en Holanda (donde pasaría veinte años). En 1637 publica su Discurso del Método, que le dará la fama, junto con tres estudios científicos (Dióptrica, La Geometría y Los meteoros) y, en 1641, las Meditaciones metafísicas. En 1649 acepta la invitación de la Reina Cristina de Suecia donde, al año siguiente, muere.
Su obra fue tachada de atea e incluso perseguida (llegando a estar en el Índice, la lista de los libros prohibidos). Sus ideas eran contrarias a las escolásticas; su método, revolucionario. En matemáticas lo recordamos por las coordenadas cartesianas (inventó la geometría analítica). Comenzó la redacción de un tratado de física, que no llegó a publicar ante la condena de Galileo (1633). En Holanda sufrió ataques tanto por parte de católicos como de protestantes. Y, sin embargo, en sus obras uno de los aspectos fundamentales es el intento de demostrar la existencia de Dios a través de la Razón.
Utilizando una metáfora del propio Descartes, podríamos decir que en su obra se intenta llegar al árbol de la sabiduría: las raíces de dicho árbol serían la Metafísica, el tronco la Física o filosofía natural, y las ramas serían las diversas ciencias (en particular, la medicina, la mecánica y la moral). De todo ello se ocupó Descartes en su pensamiento, que ahora pasamos a ver.
Razón y verdad.
Descartes le interesa un camino seguro hacia la verdad. Por su formación en La Flèche conoce las obras clásicas de Aristóteles, pero el método aristotélico no puede servirle en su empeño. La lógica aristotélica, la silogística, no es un método para descubrir nuevas verdades, sino para demostrar lo que ya sabemos. No es un método de descubrimiento, que es lo que busca Descartes, un método nuevo.
En el Prefacio del Discurso del Método el autor especifica "para bien dirigir la razón y buscar la verdad en las ciencias". El método será pues un conjunto de reglas, ciertas y fáciles, tales que todo aquel que las observe exactamente no tomará nunca algo falso por verdadero y, sin ningún esfuerzo inútil, seguirá siempre aumentando gradualmente su conocimiento.
Lo que buscamos es pues "establecer algo firme y durable" tanto en las ciencias como en la filosofía, especialmente, ya que la filosofía no ha progresado por el camino seguro de la ciencia. Recordemos que el sistema aristotélico ha caído gracias a la obra de autores como Copérnico, Kepler o Galileo (perseguido éste último por el Tribunal del Santo Oficio). Pero no hay todavía un nuevo sistema que lo sustituya en el orden del pensamiento. Y esto es precisamente lo que busca nuestro autor: un nuevo orden para el propio pensamiento; un orden inalterable, duradero, que perdure a lo largo de los siglos venideros sin posibilidad alguna de volver a caer en el error. Los cimientos de la nueva filosofía deben ser unos pilares sólidos, inmutables, como la verdad misma.
ACTIVIDAD 3:¿QUÉ ENTIENDE DESCARTES POR RAZÓN Y VERDAD?
Reglas del Método:
La exposición del método requiere previamente aclarar las operaciones mentales que vamos a utilizar en los diversos pasos del método: la intuición y la deducción.
La intuición es una actividad puramente intelectual, un ver intelectual que es tan claro y distinto -tan evidente- que no deja lugar a dudas. Es pues una concepción libre de dudas de una menta atenta y no nublada, dice Descartes, que brota de la luz de la sola razón: una especie de luz natural que tiene por objeto las naturalezas simples (por medio de ellas captamos inmediatamente conceptos simples emanados de la razón misma).
La deducción se describe como toda inferencia necesaria a partir de hechos que son conocidos con certeza. Entre unas naturalezas simples y otras aparecen conexiones que la inteligencia descubre y recorre por medio de la deducción; sería, en definitiva, el paso lógico de unas a otras.
El método consiste en una serie de reglas para emplear correctamente estas dos operaciones fundamentales de la razón.
La exposición de tales reglas la podemos hallar en dos escritos: las Reglas para la dirección del espíritu y el Discurso del Método. Por haber redactado el Discurso después de las Reglas, el autor puede ofrecernos en él una sintesis del método en cuatro concisas reglas:
REGLA I: No aceptar como verdadera cosa alguna si no sabemos con certeza o evidencia que lo es.
La evidencia se define, a su vez, por dos caracteres esenciales, a saber, claridad y distinción. Con esta regla, lo que pretende Descartes es dotarnos de un principio o criterio de certeza que nos lleve necesariamente a la verdad.
Descartes llama claro a aquello que está presente y manifiesto a todo espíritu atento, y llama distinto a aquello que es tan preciso y diferente de todos los demás objetos que no contiene en sí mismo nada que no esté claro. Así, una idea o proposición clara y distinta es evidente, y, por lo tanto, puede darse por verdadera con total seguridad.
REGLA II: Dividir cada una de las dificultades que examinare en tantas partes como fuese posible y cuantas requiriese su mejor solución. Se trata del método que Descartes denomina análisis o resolución, y que tiene por objeto facilitar el conocimiento de las naturalezas simples reduciendo paso a paso proposiciones complicadas u oscuras a aquellas que son más simples.
REGLA III: Ascender por deducción de los elementos simples al conocimiento de lo complejo. Es la síntesis o composición que, partiendo de la captación intuitiva de las naturalezas simples, llega al conocimiento de todas las cosas cognoscibles, infiriendo una cosa de otra en un proceso deductivo, ordenado y gradual.
REGLA IV: Examinar con todo cuidado la cadena deductiva para estar seguros de que no se ha omitido nada ni se ha cometido error alguno, es lo que Descartes denomina enumeración o comprobación.
ACTIVIDAD 4: REGLAS DEL MÉTODO.
El Criterio de verdad :
El Racionalismo se define como el intento de llegar a la verdad a través de la Razón, fuente de todo conocimiento (o, al menos, de todo conocimiento fiable y seguro). Recordemos que el ideal al que aspira Descartes como filósofo es el ideal matemático mismo. Pretendemos llegar en la filosofía a lo mismo que los matemáticos han elaborado a lo largo de los siglos: un conocimiento estable, duradero, eterno.
Por eso confiamos en la razón, no en los sentidos. El Empirismo se definirá como el adversario filosófico del Racionalismo. En la Edad Moderna, el tema fundamental es el del conocimiento, y, en este sentido, Racionalismo y Empirismo nos muestran un origen distinto del conocimiento mismo.
El problema es pues, en primer lugar, aclarar cómo podemos llegar a la verdad sin error posible. Y para ello Descartes formula la pregunta sobre el criterio de verdad. En el primer momento del Método hemos definido la evidencia como el criterio que seguiremos para llegar a la verdad: la intuición me proporciona un ver intelectual, tan claro y distinto, que no deja lugar a dudas (la analogía con la verdad matemática es clara).
Como paso previo a la aplicación del método, Descartes plantea la necesidad del ejercicio de la duda metódica. Si intentamos encontrar una verdad cierta y segura, si buscamos una certeza absoluta de la que partir y en la que apoyar todo nuestro conocimiento, es necesario en primer lugar dudar de todo aquello de lo que se pueda dudar.
Esta duda es metódica pues se trata de un paso o una etapa previa necesarios en la búsqueda de la certeza. Descartes la define como provisional o teorética. Y es que Descartes no es un escéptico, no llega a la duda como conclusión, sino como un recurso para establecer el punto de partida del verdadero conocimiento, cierto y seguro. Para poder estar seguros de algo y tener la certeza de su verdad, es necesario en primer lugar dudar de todo.
ACTIVIDAD 5: ¿QUÉ ENTIEDE DESCARTES POR EL CRITERIO DE VERDAD?
La duda metódica:
En primer lugar, dice Descartes, es prudente dudar de aquello que hemos aprendido a través de los sentidos, puesto que si alguna vez éstos nos han engañado, ¿cómo podremos fiarnos de ellos en lo sucesivo?
En segundo lugar, "y dado que hay hombres que se equivocan al razonar, incluso de las materias más simples de geometría y cometen en ellas paralogismos, juzgando que yo soy un sujeto falible en el mismo grado que cualquier otro, rechacé como falsas todas las razones que antes había tomado por demostraciones" (Discurso del Método, IV parte).
Descartes niega así incluso las verdades matemáticas (y hay que tener en cuenta que él mismo es un matemático). Con esto queremos mostrar el carácter universal de la duda metódica y su radicalidad.
Pero todavía hay más: "finalmente, considerando que todos los mismos pensamientos que tenemos en vela nos pueden acaecer también cuando dormimos", ¿cómo puedo diferenciar el sueño de la vigilia, el estar dormidos del estar despiertos? O, peor todavía: ¿cómo podemos estar seguros de que todo aquello de lo que creemos estar seguros no sea más que un sueño?
Actividad 6 :¿Qué es real y qué no lo es? Matrix.¿QUÉ ENTIENDE DESCARTES POR DUDA METÓDICA?
La primera verdad :
En el ejercicio de la duda metódica negamos lo que conocemos a través de los sentidos; la "realidad misma" puede no ser más que un sueño. Incluso las proposiciones matemáticas, que han sido tomadas como modelos de verdad, pueden ser falsas. Y, sin embargo, como ya hemos comentado, Descartes no es un escéptico, porque el ejercicio de la duda es el paso previo a la verdad, esa verdad de la que no se puede dudar, ese resto indubitable: cogito ergo sum, pienso luego existo.
El pensamiento, mi pensamiento, aparece pues como una realidad en sí misma indubitable; la duda puede afectar al contenido del pensamiento, pero no al pensamiento mismo. Es decir, estoy seguro de que pienso, de que estoy pensando, luego existo al menos como realidad pensante.
En el acto mismo de la duda se pone de manifiesto, dice Descartes, mi existencia. Como ya dijera anteriormente S. Agustín de Hipona: "si enim fallor, sum", incluso si yerro, si me equivoco, existo.
Pero la diferencia entre S. Agustín y Descartes es clara: el cogito, ergo sum es la verdad indubitable sobre la que se propone nuestro autor fundamentar su filosofía; es la primera verdad y la más segura de todas, porque es una verdad que se presenta clara y distintamente a todo espíritu atento. De esta forma es el sujeto cognoscente, con su razón, la piedra angular de todo el edificio del conocimiento, de toda la filosofía.
El pensamiento es lo que nos define, lo que nos hace ser lo que somos: una cosa que piensa. Este es el ejemplo del Racionalismo llevado a su máxima expresión.
Actividad 7: Lectura .¿Qué nos quiere decir el texto de Descartes?.Justifica tu respuesta
En uno de los textos más famosos de toda la historia de la filosofía, Descartes nos dice:
"Examine después atentamente lo que yo era, y viendo que podía fingir que no tenía cuerpo alguno y que no había mundo ni lugar alguno en el que yo me encontrase, pero que no podía fingir por ello que no fuese, sino al contrario, por lo mismo que pensaba en dudar de la verdad de las otras cosas, se seguía muy cierta y evidentemente que yo era, mientras que, con sólo dejar de pensar, aunque todo lo demás que había imaginado fuese verdad, no tenía ya razón alguna para creer que yo era, conocí por ello que yo era una sustancia cuya esencia o naturaleza toda es pensar, y que no necesita, para ser, de lugar alguno ni depende de cosa alguna material; de suerte que este yo, es decir, el alma por la cual yo soy lo que soy, es enteramente distinta del cuerpo y hasta más fácil de conocer que éste, y, aunque el cuerpo no fuese, el alma no dejaría de ser cuanto es."
Discurso del Método, IV Parte, (traducción de Manuel García Morente, en Espasa Calpe).
Antes que nada, y , por encima de todo, yo soy una cosa que piensa (res cogitans), y lo que define mi esencia o naturaleza es el pensar.
Demostración de la existencia de Dios:
Por otro lado, en las Meditaciones Metafísicas (Meditación II: De la naturaleza del espíritu humano; y que es más fácil de conocer que el cuerpo), afirma: "¿Qué soy, entonces? Una cosa que piensa. Y, ¿qué es una cosa que piensa? Es una cosa que duda, que entiende, que afirma, que niega, que quiere, que no quiere, que imagina también, y que siente. Sin duda no es poco, si todo eso pertenece a mi naturaleza".
Hasta ahora Descartes ha demostrado que existe algo que piensa (esto es, dice, una mente, un espíritu, un entendimiento o una razón). Pero todavía queda por demostrar la existencia del mundo mismo (que ha sido puesto previamente en duda, no lo olvidemos).
Para resolver este problema Descartes tiene que recurrir previamente a la demostración de la existencia de Dios en su sistema. Luego, una vez que ha conseguido demostrar su existencia, entonces, a través del principio de veracidad divina (puesto que Dios es bueno y bondadoso no puede querer que yo viva en el engaño) conseguirá demostrar la existencia del mundo mismo.
Puede ser que a nuestros oídos suene extraño esta forma de proceder del autor, pero hay que tener en cuenta el momento histórico concreto en el que vive (durante toda la Edad Media la cuestión de la demostración de la existencia de Dios ha sido fundamental en la filosofía).
La demostración de la existencia de Dios la plantea Descartes de tres formas distintas:
La primera de ellas requiere previamente aclarar la teoría de las ideas innatas. Según Descartes existen tres tipos de ideas: las ideas innatas, que están en nosotros desde el momento mismo del nacimiento, al menos como potencialidad, las ideas adventicias, o derivadas de los sentidos, y finalmente, las ideas facticias, o construcciones de nuestra imaginación. Hecha esta distinción, la cuestión está clara. Si en nosotros habita la idea de Dios como lo perfecto e infinito, ¿de qué tipo de idea se trata? Evidentemente, de una idea innata; pero, ¿cómo está presente en nosotros esa idea de infinitud y perfección, siendo nosotros seres finitos e imperfectos? La respuesta supone aceptar que es Dios mismo quien ha introducido en nosotros esas ideas innatas.
El segundo argumento se basa en mi propia existencia. ¿A qué se debe? No se puede deber a mí mismo, ni a que haya existido siempre, ni, por supuesto, a una causa menos perfecta. Luego he de buscar la respuesta definitiva en Dios.
El tercer argumento, no menos importante, es una variación del argumento ontológico de San Anselmo de Canterbury: si mi mente es capaz de pensar en un ser infinito y perfecto, ha de pensarlo también como existente, pues de lo contrario le restaría perfección. Luego, a partir de la idea de perfección se deduce la existencia misma del ser divino.
Una vez demostrada la existencia de Dios, siendo éste bueno y perfecto, no puedo pensar que permita que nos engañemos en todo caso, por lo que aquellas proposiciones que veo muy clara y distintamente deben ser verdaderas y por tanto la idea de existencia de la realidad corpórea no puede ser una mera fantasía.
Solamente nos queda, para concluir la metafísica cartesiana, el paso de lo ideal a lo corpóreo. El yo o alma pensante es entera y absolutamente distinta de mi cuerpo, y puede existir sin él. En el sistema cartesiano es necesario el recurso a Dios, a través del principio de veracidad divina, para llegar al auténtico conocimiento, no sólo de mi propio cuerpo, sino de todo lo material, del mundo físico y sus leyes. Puedo pasar entonces al orden de la Física.
ACTIVIDAD 8: CÓMO DEMUESTRA DESCARTES LA EXISTENCIA DE DIOS.
La estructura de la realidad.La teoría de las tres sustancias:
Descartes definió la sustancia como "una cosa existente que no requiere más que de sí misma para existir". Si pensamos en esta definición veremos que solamente es aplicable a Dios. De esta forma se hace necesaria la distinción entre sustancia infinita y sustancias finitas.
Al contrario que los escolásticos, Descartes aplica el término sustancia primeramente a Dios, y luego, por analogía, a las cosas naturales. Las sustancias finitas serían la Res cogitans, el pensamiento, y la Res extensa, la materia definida por la cualidad de la extensión.
Lo que nosotros percibimos son sólo atributos de las sustancias, y gracias a ellos obtenemos el conocimiento de éstas. El atributo de la sustancia espiritual es el pensar, y el atributo de la sustancia corpórea es la extensión. Es decir, existen el pensamiento y la extensión como realidad distintas, y puedo captarlas de una manera diferente. Los modos o modificaciones particulares de cada sustancia son los diversos pensamientos, en el primer caso, y la figura y el movimiento, en el caso de la sustancia extensa.
Pero Descartes no desarrolla su sistema partiendo de Dios, para luego demostrar la existencia de todo lo demás, como hemos visto (sí lo hace así otro racionalista, Baruch Spinoza). Parte de la verdad del cogito, del pensamiento mismo, para llegar a demostrar a partir de ella todo lo demás.
ACTIVIDAD 9: EXPLICA LA TEORÍA DE LAS TRES SUSTANCIA EN DESCARTES.
El dualismo cartesiano: Alma y cuerpo.
Lo que define al ser humano es su capacidad de pensar. Descartes tiene una noción bastante amplia de lo que es pensar: no solamente razonar, sino también sentir o soñar forman parte de lo que él llama pensamiento.
Soy una cosa que piensa, dice en su famoso texto del Discurso del Método. El yo o alma, la res cogitans, es entera y absolutamente distinta de mi cuerpo (res extensa); incluso puede existir sin éste.
Pero si son tan diferentes, entonces se plantea el problema de la relación entre ambos. ¿Cómo interaccionan alma y cuerpo? ¿Qué relación guardan una y otro? Sabemos que hay movimientos que son estrictamente físicos, mecánicos, similares a los del resto de los animales (comparables a los movimientos de las máquinas, tan de modo por entonces). Por otro lado, hay movimiento voluntarios, en los que se ejercita el alma (la capacidad de decisión, la voluntad, y la capacidad de pensar están relacionadas).
Descartes sabía que esto planteaba un problema en su sistema: ¿cómo entran en contacto una realidad inmaterial y otra material, tan distintas? Por eso planteó como solución la existencia de una glándula, la glándula pineal, en la que se producía este maravilloso e incomprensible fenoméno, fundamental para entender al ser humano.
Actividad 10 :¿Crees que lo que diría hoy Descartes sobre la relación Mente -cuerpo o alma -cuerpo sería parecido a este vídeo? Justifica tu respuesta.
Actividad 4:Realiza las siguientes actividades que se proponen para el siguiente texto del Descartes, Discurso del Método,
Discurso del Método, IV.
«Así, a causa de que nuestros sentidos nos engañan
algunas veces, quise suponer que no había ninguna cosa que fuera como las
imágenes que ellos nos transmiten de esa cosa. Y como hay hombres que se
equivocan al razonar, incluso en cuanto a las cuestiones más simples de la
geometría y cometen en ellas razonamientos falsos, juzgando que yo estaba
expuesto a equivocarme como cualquier otro, rechacé como falsas todas las
razones que había tomado antes por demostradas. En fin, considerando que todos
los pensamientos que tenemos cuando estamos despiertos nos pueden venir también
cuando dormimos, sin que haya ninguno que, por tanto, sea verdadero, resolví
fingir que todas las percepciones que hasta
entonces habían entrado en
mi mente no eran más verdaderas que las ilusiones de mis sueños. Pero enseguida
me di cuenta de que, mientras quería pensar así que todo era falso, era
necesario que yo, que lo pensaba, fuese algo. Y notando que esta verdad pienso
luego existo era tan firme y
tan segura que hasta las más extravagantes suposiciones de los escépticos no
eran capaces de hacer tambalear, juzgué que la podía recibir sin escrúpulo como
el primer principio de la filosofía que buscaba».
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Tema
Ideas principales.EXPLICACIÓN DE LAS IDEAS
Relación de las ideas de Descartes con la actualidad.Vs apuntes en Fotocopias.